sábado, 17 de enero de 2009

Historia de un amor adolescente.


Cursaba mi cuarto año del colegio secundario y como todo fin de semana lo único que quería era ese permiso de mis viejos para salir a bailar con mis amigos, como era de costumbre aunque no me dejaran yo siempre iba de algún que otro amigo a dormir para ponernos hacer algún que otro trabajo practico.
Mientras se tratase de estudio mis padres fácilmente accedían, pero yo sencillamente daba esa escusa para salir a los boliches con mis amigos y volver a dormir a la casa de alguno.
Fue entonces que me sorprendió el cumpleaños de Franco un amigo reciente que desde principio de cuarto comenzó a juntarse con nosotros.
Nosotros éramos el Coco, Nico, Toto y yo juntos en el mismo colegio desde el 2º año.
Entonces así fue que invitados al cumpleaños salimos por las calles del centro como caminantes nocturnos en busca de diversión nos parábamos en cualquier bar o pool donde pasar un rato, yo mientras tanto por el echo de ser muy extrovertido hablaba con los amigos de Franco para que sea mas ameno el momento.
Mientras caminábamos cerca de la plaza sarmiento escuchaba los comentarios de unos noviecitos que nos acompañaban mientras escuchaba a oscar un amigo de franco con el que hablábamos de la vida.
De niño siempre tuve esa extraña capacidad de poder hablar con una persona mientras que podía escuchar lo que otras estaban hablando.
Y fue así que entre ese cruce de palabras escuche que en realidad nosotros esperábamos a las chicas…
Que chicas pensé por un momento pero no me importo yo estaba disfrutando de mi hazaña al salir mintiéndole a mis padres.
Y así fue que llegaron las chicas recuerdo que estaba Caterina en ese momento era la novia de franco la cual no conocíamos hasta el momento, como todo adolescente, nos dibujo una top model y para nosotros o por lo menos para mi Caterina era mas parecido a un corcho que a una modelo.
Entre las chicas que llegaron algunas fueron dentro del pool donde estábamos sobre la cortada ricardone mientras otras esperaban con nosotros afuera, recuerdo que un par de chicos saltaban y giraban mostrando un Freestyle bastante elaborado, entre ellos se encontraba Nahuel un flaquito que admiro por los pasos pero sobre todo por la humildad que tenia, cabe destacar que éramos tocayos entonces me sentía bien de que uno con mi nombre hacia las mejores piruetas del grupo.
Fue entonces que vi a los ojos mas profundos que en mi vida había visto, eran de un color marrón mezclado con verde y miel indescriptible, el pelo era lacio y castaño claro llegaba hasta la mitad de la espalda y al tenerlo suelto mas bonito se veía, su rostro demostraba que dios existe por que a ella tenia la carita de un ángel, era alta y delgada, eso era una modelo, su sonrisa era perfecta, sus dientes mas blancos que la nieve y sus labios eran mi único deseo.
Y ahí estaba yo parado admirando tanta belleza reunida, tanta injusticia para las demás mujeres que se súper producían intentando alcanzar lo que ella con simpleza tenia y se me acercaba con una sonrisa mientras mi mente soñaba que ya era mía.
Hola, me dijo intrigada por quien era
Que tal muy buenas noches señorita yo soy Nahuel, vos… respondí rápidamente gracias a mi locuacidad innata y la suerte de haber nacido simpático y extrovertido
Soledad respondió haciéndome sentir que ya mi noche había terminado porque ella era el sol, mi sol
Luego de unas horas y caminata de por medio descubrí que estaba de novia, lo cual en realidad muy poco me importaba, mas sabiendo que el muchacho no la merecía, eso pensaba yo seguramente por que la quería para mi.
Esa misma noche estaban paliándose pero no era lo indicado hablar del tema en ese momento, sabia que las chicas no pueden tener a un chico apenas cortaron con su novio.
En realidad no se si era el dolor de la perdida o por el que dirán pero creía que las cosas con las chicas así funcionaban.
Tan equivocado creo que no estaba terminamos en un bar donde nos vendían alcohol a los menores y ella luego de discutir con su novio salio a la vereda a dialogar con una amiga.
Jajaja recuerdo ese momento como si lo viviera mientras escribo, dejo su cartera en la silla y sin que nadie lo note la saque de la silla y me fui a donde ella estaba, afuera hacia bastante frío y ella desabrigada hiso alusión al frío que todos teníamos pero en realidad estaba diciendo que ella era la que tenia esa sensación, como todo caballero le ofrecí mi buzo y así fue como obtuve su primer rechazo. En ese instante recordó que le faltaba lo mas valioso que lleva una mujer cuando sale, era ese diminuto bolso al que llaman cartera donde entra todo y por supuesto que yo la tenia, como un soldado respondiendo al general se la muestro y con carita de asombre me pregunta ¿Qué haces con eso? Y sonrío, a lo que le respondí yo tengo las cosas de la gente importante.
Termino la noche yéndose ella en taxi y como sino sabia si le alcanzaba el dinero le ofrecí pero tampoco me lo acepto.
Entonces me acosté en la casa de Franco pidiéndole a dios soñar con esos ojos, y con esa boca que tanto añoraba besar así pudiendo terminar con mi amada SOLEDAD.

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